El ecosistema de activos digitales está experimentando una contracción significativa. En las últimas dos semanas, la capitalización total del mercado de stablecoins se desplomó de $260,64 mil millones a $252,25 mil millones, lo que representa una salida de capital cripto del 3,23%. Este movimiento, impulsado por tensiones entre EE. UU. e Irán y una pausa en el recorte de tasas de la FED, coincide directamente con la reciente corrección en el precio del Bitcoin.

El éxodo de los gigantes: USDC y USDT en rojo
La sangre ha llegado al río de las monedas estables. USDC, la preferida por instituciones, mantiene una hemorragia constante desde el 11 de diciembre, cayendo de $76,52 mil millones a $67,71 mil millones (una baja del 11,51%).
Por su parte, la reina del mercado de las stablecoins, USDT, no ha sido inmune; desde el 19 de enero su capitalización bajó de $185,97 mil millones a $183,96 mil millones, cedi 1,08%. Estas cifras son el termómetro de un mercado que está buscando refugio en el dinero fíat tradicional ante el panorama macroeconómico actual.
¿Cómo “sale” el dinero del mercado de las stablecoins?
Para entender este fenómeno, hay que ver a las stablecoins como el puente entre el dólar y el código. La salida de capital cripto ocurre mediante un proceso de redención (burn):
Los inversores entregan sus tokens (como USDT o USDC) a la empresa emisora.
La empresa “quema” o destruye esos tokens para sacarlos de circulación.
A cambio, la empresa transfiere dólares reales de sus reservas bancarias a la cuenta del usuario.
El efecto dominó: ¿Por qué sufre el precio del Bitcoin?
Las stablecoins son la “pólvora” que ejecuta las compras en el mercado. Cuando el mercado de stablecoins se encoge, significa que hay menos poder de compra disponible para absorber las órdenes de venta.
Esta falta de liquidez explica por qué el precio del Bitcoin muestra debilidad. Tras rozar la gloria con un máximo cercano a los $98.000 el pasado 14 de enero, la criptomoneda líder ha sufrido una caída del -13,55% en el último mes, evidenciando que, sin el combustible de las estables, el rally alcista pierde tracción.
Estamos ante un escenario de “esperar y ver”. La combinación de una FED menos agresiva en la flexibilización monetaria y el ruido de tambores de guerra en Oriente Medio ha hecho que el capital prefiera la seguridad del efectivo antes que la volatilidad del blockchain. El próximo movimiento de Bitcoin dependerá, en gran medida, de que los inversores recuperen la confianza para reinyectar liquidez en las stablecoins.
Descargo de responsabilidad: Este artículo es puramente informativo y no constituye asesoría financiera. Las inversiones en criptoactivos conllevan un alto riesgo.
Comunicador Social. Entusiasta de las criptomonedas. Periodista sobre temas de economía. Bitcoiner, Altcoiner.