El ecosistema de Tron (TRX), conocido por ser uno de los pilares de la economía de las stablecoins y por su agresivo mecanismo de quema, entró en una fase inesperada. Tras años de reducir su oferta monetaria, los datos de los últimos 90 días revelan que la red ha volvió a un estado inflacionario. Este cambio técnico, impulsado por una caída en el volumen de quemas frente a la generación de nuevos tokens, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de su valor en el mercado actual.

Cifras bajo la lupa: El fin de la racha deflacionaria
Los datos suministrados muestran una transición clara en el suministro total de TRX. Entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, la cantidad de tokens en circulación dejó de disminuir para comenzar a escalar lentamente:
16-11-2025: 94.671.767.146 TRX
15-02-2026: 94.725.283.898 TRX
En este periodo de 90 días, el suministro aumentó en 53.516.752 TRX, lo que representa un incremento del 0,056%.
Aunque el porcentaje parece mínimo, rompe con la tendencia histórica de crecimiento anual negativo del -1,16% que la red mantuvo desde 2020. Al cierre del 15 de febrero de 2026, la brecha fue evidente: se quemaron 2.414.423 TRX, pero se generaron 3.915.712 TRX, dejando un saldo positivo de nuevos tokens en el mercado.
¿Por qué se queman menos tokens ahora?
El modelo de Tron depende directamente de la actividad de los usuarios. En esta red, los tokens se queman cuando se paga por “Energía” y “Ancho de Banda” para ejecutar contratos inteligentes o transferencias si el usuario no tiene suficientes recursos por staking.
La reducción en la quema se debe principalmente a dos factores:
Optimización del Staking 2.0: Con 48,80% de la oferta en staking (un aumento del 0,24% en el último mes), más usuarios obtienen recursos “gratuitos” para sus transacciones, evitando el pago de comisiones que terminarían en la hoguera de tokens.
Migración de flujos: A pesar de que las transacciones diarias promedian los 11,47 millones, una parte del tráfico se movió hacia capas de ejecución más baratas o usuarios que gestionan mejor sus recursos, disminuyendo el “gasto” directo en TRX.
El impacto del precio: De 0,37 a 0,28 dólares
La tendencia bajista que arrastra TRX desde agosto de 2025 (cayendo de los 0,37 USD hasta los 0,28 USD) tiene una incidencia directa en la quema. En el modelo de Tron, si el precio del token baja, el costo de las transacciones medido en TRX suele ajustarse o percibirse como menos “doloroso” para el usuario, pero lo más importante es que el sentimiento bajista suele reducir la interacción con protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi) de alto consumo de energía.
Al haber menos “frenesí” por operar contratos complejos debido a la caída del precio, la demanda de energía cae, y con ella, la cantidad de TRX que se destruye diariamente.
¿Un bache o un cambio de tendencia?
Aunque Tron sigue siendo una red líder para el movimiento de USDT, el hecho de que el suministro total de TRX creció en los últimos tres meses enciende las alarmas de los analistas que basaban su tesis de inversión en la escasez. Si la red no logra reactivar un volumen de quemas superior a la emisión de recompensas para los Super Representantes, la presión inflacionaria podría dificultar la recuperación del precio hacia sus antiguos máximos.
Descargo de responsabilidad: Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera. Las inversiones en criptomonedas conllevan un alto riesgo.
Comunicador Social. Entusiasta de las criptomonedas. Periodista sobre temas de economía. Bitcoiner, Altcoiner.